Windows 10 al desnudo, envía 5.500 datos por día sin importar la privacidad.

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Uno de los puntos más preocupantes de Windows 10 es el problema que significa la privacidad para los usuarios, desde su lanzamiento fue muy cuestionado por cómo invadía la privacidad de sus usuarios enviando datos sobre su uso. Tanto fue así, que muchos usuarios tuvieron que reconfigurar el reciente sistema operativo de Windows para proteger un poco más su privacidad y no enviar tantos datos a Microsoft.
Durante los primeros meses, Windows 10 llegó a ser llamado un spyware, debido a la cantidad de privilegios que tenía sobre los datos del equipo. La noticia causó mucha incertidumbre entre los usuarios y largas charlas sobre si Windows 10 no se entrometía mucho en la privacidad de sus usuarios, inclusive deshabilitando las características que comprometían la privacidad el equipo podía seguir enviando datos a Microsoft. Las funciones de seguimiento de Windows 10 todavía seguían activas, así lo indica un reciente análisis que realizó CheesusCrust, un usuario de Voat, una comunidad libre de censura donde todos pueden expresar sus opiniones.
Es así como este usuario decidió comenzar a investigar si Windows 10 seguía enviando datos a Microsoft luego de configurar la privacidad, optó por instalar el exitoso sistema operativo en una máquina virtual, su equipo trabajaba con Linux como base y contaba con un router DD-WRT para adquirir un control más preciso sobre las conexiones entrantes y salientes. La versión que se utilizó es Windos 10 Enterprise porque le brinda al usuario un mayor control sobre el sistema. Una vez instalado Windows 10, hizo lo que todo usuario debería hacer en caso de querer proteger su privacidad, deshabilitar las características y el envío de telemetría. La máquina virtual quedó encendida toda la noche con el único fin de saber qué tipo de tráfico generaba Windows 10 configurando la privacidad al máximo.
Para sorpresa del usuario CheesusCrust, al levantarse de su descanso y verificar su equipo 8 horas después, se encontró con que el sistema operativo intentó realizar 5.500 conexiones a 93 direcciones IP diferentes, de las cuales 4.000 pertenecían a Microsoft. Y no se dio por satisfecho, 30 horas más tarde Windows 10 había ampliado su intento de realizar envíos a 113 direcciones IP no privadas, lo que supone un riesgo para la seguridad del equipo, ya que el tráfico podría ser interceptado por un cibercriminal.
Sorprendido, el usuario siguió analizando una serie de posibilidades y reinstaló Windows 10 en otra máquina virtual donde añadió una herramienta llamada DisableWinTracking, un software que evitaría el rastreo en el equipo. En esta oportunidad el sistema fue analizado por 30 horas seguidas, pero la situación no parece ser muy alentadora, el número de conexiones se había reducido a 2.758, tratando de enviar datos a 30 direcciones IP diferentes.
La cantidad de conexiones e IPs que se maneja por parte de Microsoft es bastante importante, inclusive alguna son no privadas poniendo en riesgo la seguridad, pero no obstante configurando la privacidad el equipo sigue enviando datos de usuario. Hasta aquí todo hace pensar que de poco sirve configurar la privacidad si se siguen enviando datos, según Microsoft son datos anónimos de usuario, pero la cantidad de conexiones que hace el sistema no es normal, quizás puede ser tráfico generado por actualizaciones u otras tareas del equipo.
Desde el comienzo de Windows 10 Microsoft explica que recolectan una cantidad limitada de información para ofrecer una experiencia segura y confiable. Esto incluye una identificación anónima del dispositivo, el tipo de dispositivo y los problemas de las aplicaciones, estos datos ayudan a Microsoft y sus socios a mejorar la confiabilidad en las aplicaciones. Lo que aquí expone el usuario que se ha tomado la molestia de analizar las conexiones no es simplemente envío de datos, en base a la cantidad de conexiones que hace el sistema durante 8 horas, no se está enviando solamente datos anónimos ni personales, y mucho menos con la frecuencia que intenta enviarlos.
Lo cierto es que Microsoft podría estar pensando en un futuro no muy lejano, donde los usuarios tengan más control sobre qué tipo de datos envía Windows 10 a sus servidores, como medida para callar bocas y borrar la fama de spyware que tiene el último sistema operativo de la firma ubicada en Redmond. Dos meses luego de su salida, en septiembre de 2015, Microsoft ya había hablado sobre una solución al respecto, pero hasta la fecha no ha habido novedades.
Los usuarios quieren una pronta solución al tema de la privacidad en Windows 10, se sienten invadidos con el reciente sistema operativo y exigen tener aún más control sobre qué tipos de datos se envían a sus servidores. Quizás la última movida estratégica de Microsoft para dar por finalizado el tema de la privacidad sea dejando de enviar información anónima, y permitiendo que los usuarios sean dueños de su información.
El gran defecto que posee Windows 10, y uno de los grandes motivos por los que aún muchos usuarios no se han cambiado al nuevo sistema es la privacidad. En estos años donde la privacidad de los usuarios es algo muy delicado y cada vez más programas y aplicaciones piden permisos para recabar datos de forma anónima, no se puede estar jugando con los usuarios de esta manera, las cosas tienen que ser bien claras y cada quién debe tener el control de su privacidad.
La era de la comunicación ha llegado hace varios años e Internet es utilizado por todo el mundo, cada persona tiene un dispositivo móvil en el cual contiene muchísima información delicada, es importante cuidar nuestra privacidad para evitar que los datos sean mal utilizados por terceros, el control debe estar a nuestro alcance.

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